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¿A los cuántos meses puede tomar agua un bebé?

¿A los cuántos meses puede tomar agua un bebé?

La OMs declaró que a partir de los 6 meses un bebé puede empezar a tomar agua. Esto lo recomendó en la la introducción de alimentos y bebidas apropiadas para la edad. Conocé más a continuación.

El momento adecuado para incorporar agua segura como bebida de hidratación en el lactante depende de las características propias de su desarrollo fisiológico. 

Las consideraciones para la ingesta sugerida en lactantes se elaboran de acuerdo con la superficie corporal y el peso. Las necesidades de agua están cubiertas total o parcialmente, por la leche materna o sustitutos lácteos. Aquellos lactantes que se alimentan en forma exclusiva del pecho materno durante los primeros seis meses de vida no requieren de ningún otro suplemento, aun en ambientes calurosos y con niveles de humedad extremos. No se recomienda, en este periodo, la suplementación con ningún otro líquido.

¿A los cuántos meses puede tomar agua un bebé?

A partir de los 6 meses de edad se debe iniciar la alimentación complementaria (incorporación de alimentos y bebidas apropiadas a la edad diferentes a la leche materna). Si bien ciertos alimentos, tales como las frutas y verduras tienen diferente proporción de agua, se debe promover el consumo de agua potable como bebida de hidratación.

¿Por qué es importante esperar hasta los 6 meses de edad? 

Para poder ingerir alimentos y líquidos diferentes a la leche, es conveniente que el organismo tenga la maduración necesaria a nivel neurológico, renal, gastrointestinal e inmunológico.

Se considera que un bebé está preparado cuando adquiere las destrezas psicomotoras que permiten manejar y tragar de forma segura los alimentos.

Uno de los riesgos a corto plazo de la introducción de agua antes de los 6 meses es el aumento de las gastroenteritis y diarrea aguda.

El agua ofrecida debe ser de calidad, segura, es decir, libre de microorganismos patógenos responsables de diversas enfermedades infecciosas. El consumo de agua contaminada puede ser causa de numerosas patologías, e inclusive de brotes epidémicos. Según datos de la OMS, las enfermedades diarreicas son la segunda mayor causa de muerte de niños menores de cinco años, y ocasionan la muerte de 525 000 niños cada año. Son prevenibles y tratables. Dentro de las medidas de prevención, se destacan el acceso al agua potable y a servicios adecuados de saneamiento e higiene.

Entonces, la introducción de agua potable debe realizarse a partir de los 6 meses de edad y no antes. Esto se debe a las características fisiológicas propias del desarrollo del lactante. A su vez, la calidad del agua debe estar garantizada siempre para todo individuo, pero más aún en los lactantes considerando que éstos son grupo de riesgo para diarrea. Está demostrado que, el manejo y consumo adecuado de agua potable ha evidenciado una disminución significativa en la morbimortalidad por diarrea, particularmente en los menores de 5 años.


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