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Alimentación saludable con Hipertensión

Alimentación saludable con Hipertensión

La Hipertensión Arterial (HTA) es un problema grave, de prevalencia creciente, infradiagnosticado y, con frecuencia, mal controlado. Diversos factores relacionados con la nutrición y el estilo de vida pueden jugar un importante papel en su control. Conocé una buena alimentación con esta enfermedad. 

La hipertensión arterial es una enfermedad que se presenta cuando se eleva la presión arterial, en forma sostenida, por encima de los valores considerados normales.

Constituye la principal causa de muerte prematura y la segunda de discapacidad por enfermedades no transmisibles tales como el infarto, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades renales. Afecta a 1 de cada 3 personas adultas.

Generalmente no da síntomas y, si no se diagnostica y no se trata, provoca complicaciones graves como el infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y daño renal.

La etiología de la HTA es multifactorial. Está determinada e influenciada por diversos factores, algunos no modificables (edad, genética) y otros modificables como la inactividad física, el tabaquismo y la alimentación.

¿Cómo prevenir la hipertensión?

  • Mantener un peso corporal adecuado

  • Evitar el tabaquismo

  • Moderar el consumo de alcohol

  • Realizar actividad física 

  • Mantener una alimentación saludable

  • Reducir el consumo de sodio (sal de mesa y sodio oculto en los productos ultra procesados). El consumo excesivo de sal es el principal factor de riesgo de hipertensión en la población. 

Algunas medidas en la alimentación cuando se sufre de hipertensión

  • No añadir sal durante la cocción.

  • No colocar el salero en la mesa.

  • Elegir métodos de cocción (a la plancha, al horno, a la parrilla, al vapor) que realcen el sabor de las preparaciones.

  • Reemplazar la sal por especias y condimentos aromáticos. 

  • El sodio es un mineral ampliamente distribuido en los alimentos, no necesitamos más sodio de la que los alimentos frescos tienen. Elegir alimentos frescos ya que contienen menos sodio que aquellos industrializados. 

  • Lectura del rotulado nutricional:  Según el Código Alimentario Argentino (CAA), se considera un alimento bajo en sodio aquel que aporta entre 40 y 120 mg de sodio por 100 g de producto listo para consumir.


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