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Deshidratación: grados y severidad

Deshidratación: grados y severidad

La deshidratación es el resultado de la pérdida de agua y sodio del organismo. La proporción y el volumen de las pérdidas determinan el grado de deshidratación.

Los grados de deshidratación reflejan las pérdidas relativas de agua y electrolitos. Está determinada principalmente por la cuantificación sérica de sodio. 

Teniendo en cuenta la proporción y el volumen de agua y sodio perdido, la deshidratación se clasifica en:

  1. Deshidratación isotónica: Se pierden cantidades proporcionales de agua y sodio. Afecta principalmente al espacio extracelular. Representa el 80% del total de casos de deshidratación.

  2. Deshidratación hipertónica: Se pierde mayor cantidad de agua que de sales. Afecta principalmente al espacio intracelular. Representa el 5% del total de casos de deshidratación.

  3. Deshidratación hipotónica: Se pierde mayor cantidad de sales que de agua. Afecta principalmente al espacio extracelular. Representa aproximadamente el 15% del total de casos de deshidratación.

Desde el punto de vista fisiopatológico, la deshidratación del espacio extracelular es la más frecuente.

Así mismo, los síntomas y signos varían en función del grado de deshidratación: 

Las manifestaciones clínicas dependen del espacio afectado, así como también del grado de deshidratación. Las manifestaciones más graves son aquellas que afectan el sistema nervioso central: irritabilidad, vómitos, náuseas, cefalea, crisis convulsivas o coma entre otros.

El diagnóstico de la deshidratación se basa en el examen físico, historia clínica, signos y síntomas que presente el individuo. La medición del peso corporal es la forma más objetiva para determinar la severidad y el grado de deshidratación. Considerando el porcentaje de peso corporal perdido se clasifica en: 

  • Deshidratación leve: pérdida de peso < 5%

  • Deshidratación moderada: pérdida de peso entre el 5% y 10%

  • Deshidratación grave: pérdida de peso > 10%

Sin embargo, muchas veces no se cuenta con este valor antropométrico. De esta manera se utilizan un conjunto de parámetros clínicos obtenidos de la exploración física: 

SOTO, Irene Botas; MARÍN, Alejandro Ferreiro; GARIBAY, Bertha Soria. Deshidratación en niños. An Médicos, 2011, vol. 56, no 3, p. 146-55.

La limitante de dichos parámetros se basa en la subjetividad y la experiencia del médico. Según una revisión científica publicada en la revista JAMA, los tres parámetros más importantes son el llenado capilar prolongado, turgencia de la piel y patrón respiratorio.1 

Luego de establecer el diagnóstico de deshidratación, es importante determinar su etiología para implementar su posterior tratamiento.

En nuestro país, la diarrea aguda es la principal causa de deshidratación en niños. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un plan de tratamiento a seguir con base en los datos clínicos presentes.2,3 

El plan a instaurar tiene en cuenta los siguientes aspectos:

  • Vía para restituir el volumen perdido.

  • Administración de los líquidos de mantenimiento.

  • Administración del déficit de líquidos.

  • Administración de las pérdidas durante el tratamiento.

  • Corrección de los trastornos electrolíticos y ácido base concomitantes. 

 

1 Steiner M, DeWalt D, Byerley J. Is this this child dehydrated? JAMA. 2004; 291: 2746-54

2 SOTO, Irene Botas; MARÍN, Alejandro Ferreiro; GARIBAY, Bertha Soria. Deshidratación en niños. An Médicos, 2011, vol. 56, no 3, p. 146-55.

3Disponible en: http://www.msal.gob.ar/images/stories/bes/graficos/0000000274cnt-s16-algoritmo-diarrea-irab.pdf

Lic. Yanina Stea
Sobre el autor: Lic. Yanina Stea

Lic. en Nutrición, MN 7967. Especializada en Nutrición digesto-absortiva, deportiva y Plant Based Diet (Universidad de Buenos Aires. Ex residente y jefa de Residentes del Hospital General de Agudos José María Ramos Mejía). Nutricionista de Planta Permanente del G.C.B.A, Hospital General de Agudos José María Ramos Mejía. Bs As, Argentina. 


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