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¿Diferencia entre agua mineral y agua purificada?

¿Diferencia entre agua mineral y agua purificada?

El agua puede variar por diversos componentes que se suman a sus propiedades. Por lo que es importante que conozcas las diferencias entre agua mineral y agua purificada.

El Código Alimentario Argentino (CAA) en el artículo 985 define al agua mineral natural como el agua apta para la bebida, de origen subterráneo, procedente de un yacimiento o estrato acuífero no sujeto a influencia de aguas superficiales y proveniente de una fuente explotada mediante una o varias captaciones en los puntos de surgencias naturales o producidas por perforación.

De acuerdo al grado de mineralización determinado por el residuo seco soluble a 180º C, las aguas minerales naturales se clasifican de la siguiente manera:

  1. Oligominerales: residuo entre 50 y 100 mg/l. 

  2. De mineralización débil: residuo entre 101 y 500 mg/l. 

  3. De mineralización media: residuo entre 501 y 1500 mg/l.  

  4. De mineralización fuerte: residuo entre 1501 y 2000 mg/l.

De acuerdo al contenido gaseoso:

  1. Naturalmente gaseosa

  2. Gasificada o con gas

  3. No gasificada

El CAA hace mención al “agua mineral aromatizada o saborizada” a el producto elaborado con agua mineral natural que cumpla con las exigencias del CAA, adicionada de sustancias aromatizantes naturales de uso permitido. Por su parte, el “agua mineralizada artificialmente" es el producto elaborado con agua potable adicionada de minerales de uso permitido, gasificada o no, envasada en recipientes bromatológicamente aptos, de cierre hermético e inviolable.

Cabe aclarar que la denominación de agua mineral queda exclusivamente reservada a las aguas minerales naturales.

Por otra parte, está el agua purificada. Los purificadores de agua, utilizan principalmente tecnologías basadas en filtros mecánicos, carbón activado, membranas de separación para microfiltración u ósmosis inversa, sistemas de desinfección UV, carbonatación y electrodesionización. Tienen filtros que permiten limpiar el agua de microorganismos y bacterias, así como de agentes dañinos, suciedad o sustancias indeseadas. El uso de filtros resulta útil como tratamiento bactericida cuando el agua no es potable, cuando el agua es apta para consumo, el uso de purificadores mejora el sabor, pero no afecta su calidad.

Tanto el agua mineral como el agua purificada son igual de seguras desde la calidad. Sin embargo, frecuentemente nuestras elecciones no siempre están determinadas por ello. Argumentos relacionados al gusto o al contenido en minerales podrían ser dos factores que condicionan qué tipo de agua elegir para tomar.

Lic. Yanina Stea
Sobre el autor: Lic. Yanina Stea

Lic. en Nutrición, MN 7967. Especializada en Nutrición digesto-absortiva, deportiva y Plant Based Diet (Universidad de Buenos Aires. Ex residente y jefa de Residentes del Hospital General de Agudos José María Ramos Mejía). Nutricionista de Planta Permanente del G.C.B.A, Hospital General de Agudos José María Ramos Mejía. Bs As, Argentina. 


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